Ilusión

domingo, 20 de noviembre de 2011

Tibieza

No se que piensan ustedes, pero para mi la comida es una manera de compartir y de expresar afectos. De disfrutar del placer sencillo y cotidiano que nos brinda. Y también de transmitir las auténticas tradiciones de los pueblos.
Estos días recordaba una tierna particularidad  de la cocina mexicana: la forma en que se presentan las tortillas (panqueques de maiz que ofician la veces de pan, y con las cuales se acompañan las comidas en la mesa). Se sirven tibias, en canastillas de mimbre y,  para que no se enfríen, se las arropa amorosamente con lienzos o servilletas blancas a la espera de ser disfrutadas.
Sucede lo mismo con algunos sentimientos que se quedan guardaditos, protegidos con la tibieza inmaculada del alma, no?

martes, 8 de noviembre de 2011

Adrede

Se demasiado bien que ese pájaro que con su canto me trae tu recuerdo... lo enviás vos.

domingo, 30 de octubre de 2011

El rostro de... Tracy

No me canso de ver "Manhattan". Y la escena donde Woddy Allen se responde acerca de las cosas por las cuales vale la pena vivir se me antoja una de las mas bellas y lúcidas interpretaciones acerca del amor.

lunes, 17 de octubre de 2011

Fotos

Ayer recibí un buena noticia: seleccionaron una foto mía para participar, junto a otras 49 semifinalistas, en un concurso que organiza una "tarjeta de crédito conocida usualmente como la que nunca hay que dejar al salir".
"Ésta será proyectada (junto al resto de las fotos semifinalistas) en el stand que estará en Buenos Aires Photo 2011 del 26 al 30 de octubre".
Es la primera vez que me presento a un concurso. Y en este hubo cerca de 4,000 fotos. Supongo que para un aficionado... no está mal.
Es que he ido, y sigo yendo por la vida, con una cámara en los ojos, y un SD de sólo 10 megas (porque pronto las olvido) en la cabeza. Pero algo queda.
Puede que mi mente, con tan poco espacio, las vaya descartando... pero mi corazón se nutre de todas ellas. Almacena, en un perfecto arcoiris, atardeceres, miradas, estrellas, mercados y aldeas. Puertos, niños, estaciones. Azules y verdes. Fuegos y nieves. Sonrisas. Ríos. Tormentas. Montañas y pieles. Primaveras. Pájaros. Ciudades.
Y, también, blancos y negros.














PD: no. Esta foto es otra historia; la del concurso ha estado, desde el principio, en este blog...

domingo, 16 de octubre de 2011

Pintura

Paseó lento por el recinto inmaculado. Las mujeres lucían refinadas y frías. En cambio los hombres eran modelos de cartón barato, con el triste destino de lucir relojes caros.
No le importó el arte. Sí la indiferencia de esa morocha distinta; la de espaldas a todo, excepto a la pintura.
Absorta. Con la grácil copa de champagne engarzando su perfecta mano.
Decidió acecharla con la simple estrategia de observar el cuadro.

La pampa en su última luz. Un ojo de agua gris y el horizonte ávido de tormentas.
Cercanos, dos indios arrancando un galope inesperado de crines y músculos; de gritos y lanzas.
Y en sus rostros torvos una lejana, salvaje sensualidad.


La noche agonizaba cuando despertó inquieto.
Aún le daban vueltas las burbujas, el cabello negro, la fingida resistencia y la larga cabalgata.
Ella dormía sosegada por el fragor de la dulce lucha. (Recuperó de entre la penumbra su perfil olvidado).
Luego él se levantó con sigilo, invitado por el alba que se desperezaba. Corrió la vidriada puerta y salió desnudo al mangrullo de cemento y metal y miró la ciudad que ya se movía insolente abajo.
Cobijó el breve fuego; disfrutó del tabaco. Un viento sur le trajo nostalgias de campo, de estrellas y de aguadas.
Volvió a entrar.
Y ella ya no estaba… 

domingo, 2 de octubre de 2011

Sonrisa

Mi auto no era un gran auto y mi cara tampoco pero ella me miró sonriendo al pasar desde esa vereda donde está la tintorería y entonces en la esquina me animé y bajé y la encaré con el ánimo que me daba su sonrisa que era una invitación para que me animara a encararla y al rato ya instalados frente al Parque Lezama hablamos mucho de nada y lo único que supe fue que tenía novio y que tenía unas tetas increíbles y que besaba como si el susodicho la tuviera en huelga de besos desde el mismísimo día de su nacimiento pero ella no quería que yo siguiera avanzando a pesar de que mis manos me pedían suplicaban y ordenaban que ensayara todo lo que había escuchado mas todo lo que había aprendido mas todo lo que ese día pudiera inventar para seguir avanzando pero no había caso y mientras se hacía tarde para llegar a la oficina imaginaba a mi jefe preguntando porque no estaba para la reunión del mediodía así que no quedó otra que acercarla al 39 porque ella iba para Palermo y aunque mi cara de Navidad sin juguetes contrastaba con su sonrisa que seguía ahí como si nada de pronto pasamos frente a un telo de mala muerte y sin pensarlo ni pedir permiso ni dar explicaciones pegué un volantazo encontrándome a los cinco en una habitación llena de encantadoras luces rojas que nos envolvían junto a la primaveral fragancia de un desodorante barato y mientras ella se desnudaba me seguía sonriendo y yo mucho mas porque estaba recontrarequetebuena y así al cabo de dos horas la dejé feliz en Plaza Serrano regresando a mil para el Centro con su número de celular en mi bolsillo e imaginando un placentero futuro ausente de compromisos subí corriendo a la reunión y mientras iba marcando ese número mágico adivinaba su sonrisa hasta que me respondió la voz cansada de un hombre mayor.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Amundsen

La frase de Roald Amundsen al conquistar, por primera vez, el Polo Sur: "No pienso en la gloria; sólo me inunda la alegría de estar vivo".

sábado, 13 de agosto de 2011

"Razón de amor"

¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el mismo encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y solo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo;
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan,
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el lugar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales.
Es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara
y que lo más seguro es el adiós.

                                                 Pedro Salinas






lunes, 8 de agosto de 2011

Ciencia

Ocurrió en el año 1988, pero recién se dió a conocer en estos días: el responsable de la Academia de Ciencias de la ex Unión Soviética, el Doctor en Bioquímica Vladimir Alexander Karsoov, propuso a la plana mayor de sus científicos un par de desafíos para los cuales comprometió fondos ilimitados.
Uno de ellos era la creación de vida en el laboratorio.
Y el otro:  inducir a que dos individuos con características de incompatibilidad manifiesta se “enamoren perdidamente” (полностью влюбляются).
Han pasado mas de dos décadas y dichos desafíos siguen en pie.
Del primero, el mismísimo Karsoov, ya retirado, es optimista en cuanto a su concreción futura.
Pero del segundo afirma "...dudo de que dicha reacción milagrosa pueda generarse alguna vez en forma artificial".
“Afortunadamente”, agrega, mientras le sonríe a su bella mujer.

jueves, 4 de agosto de 2011

"El Principito"

“- Tendré mucho mas miedo esta noche…
De nuevo me sentí helado por la sensación de lo irreparable. Y comprendí que no soportaría la idea de no oir nunca mas su risa. Era para mi, como una fuente en un desierto.”
                                          Antoine de Saint-Exupéry

sábado, 30 de julio de 2011

Inesperado

¿Y este sol desconocido muriéndose en el horizonte?
La brisa acerca el último grito de las gaviotas.
Apagándose, exhausto de tanto viento, un velero regresa a su guarida. 
Mientras, las olas se despiden con besos furiosos de unas tristes rocas.
La arena y el cielo se inundan de rojos.
El fin está cerca. Un instante más…
¡Ya!
(Me estremezco al sentir que Alguien dicta el fin de otro día).

Nunca imaginé este regalo, generoso, del Pacífico.



viernes, 29 de julio de 2011

Deseo

Como una carambola perfecta hoy me llegó esto: "Tranquilidad en el corazón, transparencia en las relaciones y alegría en la mirada es lo que deseo para nosotros".

lunes, 25 de julio de 2011

Día de lucha

Entró apurado. Recogió los carteles, las banderas y el aerosol.
Y ya en la calle se encontró con sus compañeros, también militantes. Ella ese día no estaba; habían discutido. Pero no de política.
Y habían decidido cortar.
A él, un duro acostumbrado a las discusiones, refriegas y noches de fogata y frío, lo vencían los celos. No podía con ese sentimiento que lo doblegaba. Y las reuniones tardías de su compañera en el gremio liderado por un antiguo amante, lo sublevaban.
La noche anterior, y en el momento sagrado de abandonarse a todo, ese tal Víctor se interpuso entre su piel y la de ella. No tardaron nada los reproches, los gritos, el llanto y su intempestiva decisión de no seguir.
Pero ella decidió esta vez morderse la lengua y el corazón. Calló otra explicación de cosas que no necesitaban explicarse. (Era muy difícil luchar contra tanto fantasma).
Caminando rumbo al sitio acordado, cada paso de él era un golpe sobre el asfalto indefenso. Nadie le hablaba a ese rostro de hierro que ese día no le hablaba a nadie.
Y aunque la policía, los bastones y los perros estaban cerca, esta vez la lucha despiadada se libraba en su interior.
Dobló en la esquina de siempre, pero no quiso reprimir el volver a esa ochava tan virgen de pintadas, enmarcada con unas flores de ceibo que resaltarían cualquier consigna.
Desenfundó el aerosol, lo agitó, y con mayor convicción que nunca escribió: «GISELA, TE AMO».