Ocurrió en el año 1988, pero recién se dió a conocer en estos días: el responsable de la Academia de Ciencias de la ex Unión Soviética, el Doctor en Bioquímica Vladimir Alexander Karsoov, propuso a la plana mayor de sus científicos un par de desafíos para los cuales comprometió fondos ilimitados.
Uno de ellos era la creación de vida en el laboratorio.
Uno de ellos era la creación de vida en el laboratorio.
Y el otro: inducir a que dos individuos con características de incompatibilidad manifiesta se “enamoren perdidamente” (полностью влюбляются).
Han pasado mas de dos décadas y dichos desafíos siguen en pie.
Han pasado mas de dos décadas y dichos desafíos siguen en pie.
Del primero, el mismísimo Karsoov, ya retirado, es optimista en cuanto a su concreción futura.
Pero del segundo afirma "...dudo de que dicha reacción milagrosa pueda generarse alguna vez en forma artificial".

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