Ilusión

sábado, 13 de agosto de 2011

"Razón de amor"

¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el mismo encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y solo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo;
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan,
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el lugar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales.
Es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara
y que lo más seguro es el adiós.

                                                 Pedro Salinas






lunes, 8 de agosto de 2011

Ciencia

Ocurrió en el año 1988, pero recién se dió a conocer en estos días: el responsable de la Academia de Ciencias de la ex Unión Soviética, el Doctor en Bioquímica Vladimir Alexander Karsoov, propuso a la plana mayor de sus científicos un par de desafíos para los cuales comprometió fondos ilimitados.
Uno de ellos era la creación de vida en el laboratorio.
Y el otro:  inducir a que dos individuos con características de incompatibilidad manifiesta se “enamoren perdidamente” (полностью влюбляются).
Han pasado mas de dos décadas y dichos desafíos siguen en pie.
Del primero, el mismísimo Karsoov, ya retirado, es optimista en cuanto a su concreción futura.
Pero del segundo afirma "...dudo de que dicha reacción milagrosa pueda generarse alguna vez en forma artificial".
“Afortunadamente”, agrega, mientras le sonríe a su bella mujer.

jueves, 4 de agosto de 2011

"El Principito"

“- Tendré mucho mas miedo esta noche…
De nuevo me sentí helado por la sensación de lo irreparable. Y comprendí que no soportaría la idea de no oir nunca mas su risa. Era para mi, como una fuente en un desierto.”
                                          Antoine de Saint-Exupéry