Si es cierto, como dicen por ahí, que nuestra retina es capaz de guardar fugazmente una imagen al cerrar los ojos, como es que luego de tanto tiempo los míos siguen recordando su primera mirada, mezcla de súplica, encantamiento e invitación?
domingo, 11 de diciembre de 2016
sábado, 26 de marzo de 2016
Olvido
Hace un par de días me picó una abeja.
Andan siempre por el fondo, buscando flores o refrescándose fugazmente en el estanque. Cuando quise levantar una escoba caída, la ofuscación de una que estaba descansando allí fue mayor que su instinto de supervivencia...
Qué manera de blasfemar! No sabía ni como ni donde resguardarme del dolor. Pero (el tiempo todo lo cura) logré reponerme.
Hoy volví a ese lugar que me acerca a lo mas esencial. Y, como en tantas otras ocasiones, había una abeja chapoteando ya sin fuerzas, resignada a morir en el agua.
Dudé durante un instante, temeroso y aún herido por la reacción de su compañera. Y, como siempre, busqué una pequeña rama y le brindé mi ayuda salvadora.
Dudé durante un instante, temeroso y aún herido por la reacción de su compañera. Y, como siempre, busqué una pequeña rama y le brindé mi ayuda salvadora.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
