Maravilosas las imágenes del meteorito que cayó en Rusia. La estela inaudita; perfecta. El origen lejano, misterioso. Y un inimaginado, frío y solitario final.
Dicen que llegó hasta nosotros guiado por esa fuerza que gobierna desde la simple forma de unos zapatos hasta los misterios mas insondables del espacio, quizás, infinito.
Y que como dos amantes embelesados e incapaces de romper el hechizo que los domina, la invisible magia de la gravedad también mantiene, distantes y a la vez cercanos, a la luna y a nuestro mundo.
Al igual que las galaxias, las estrellas, los planetas y hasta la sencilla manzana que Newton no comió, también los seres humanos nos sentimos muchas veces atraídos por una fuerza que no podemos manejar y que determina, en muchos casos, la trayectoria de nuestra existencia, rozándonos como cometas que se acercan fugazmente perdiéndose luego en busca de otros mundos; manteniéndonos unidos como la Tierra y su satélite en un equilibrio frágil y eterno, o provocándonos impactos que dejan temblando, para siempre, nuestros frágiles corazones.

Dicen que llegó hasta nosotros guiado por esa fuerza que gobierna desde la simple forma de unos zapatos hasta los misterios mas insondables del espacio, quizás, infinito.
Y que como dos amantes embelesados e incapaces de romper el hechizo que los domina, la invisible magia de la gravedad también mantiene, distantes y a la vez cercanos, a la luna y a nuestro mundo.
Al igual que las galaxias, las estrellas, los planetas y hasta la sencilla manzana que Newton no comió, también los seres humanos nos sentimos muchas veces atraídos por una fuerza que no podemos manejar y que determina, en muchos casos, la trayectoria de nuestra existencia, rozándonos como cometas que se acercan fugazmente perdiéndose luego en busca de otros mundos; manteniéndonos unidos como la Tierra y su satélite en un equilibrio frágil y eterno, o provocándonos impactos que dejan temblando, para siempre, nuestros frágiles corazones.