Imagino que han oído hablar del "Efecto Mariposa"; ese que tiene que ver con la teoría del caos.
En cambio éste otro fenómeno, del que seguro no han escuchado jamás, se refiere al valor creciente que adquieren los gestos amorosos a través del tiempo y de la distancia.
Esos instantes, una sonrisa, una mirada, una caricia, se quedan con nosotros y vienen a nuestro encuentro en los momentos de felicidad, pero también en los grises del invierno tornándolos definitivamente primaverales.