Ilusión

domingo, 12 de agosto de 2012

Elecciones

La foto de una pareja en el diario.
El, un príncipe saudí que mas allá de su impecable túnica blanca resultaba ser un hombre nada atractivo. Ella, una joven digna del mejor certámen de belleza.
Y aunque estaban juntos, la lejanía era infinita.
Inevitable no preguntarse si una vida en primera clase justifica pagar el altísimo precio de desperdiciar toda una existencia, maravillosa e irrepetible.
(Al menos las prostitutas, en tanto y en cuanto ejerzan su oficio por propia decisión, poseen la libertad de amar y ser amadas realmente fuera del teatro en el cual representan sus funciones todos los días....).

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